domingo, 24 de agosto de 2008

Confesiones de la vida de otra.

I
Estoy en tu barrio, en tu casa, en tu cuarto, en tu cama. Vos estas profundamente dormido, por eso no me sentís, por eso y porque camino en puntas de pie para que no me escuches. Voy hasta el ventanal inmenso que esta delante mio, a unos pasos nomás. Lo abro de par en par, todo el Botánico frente a mí. Si me esfuerzo y agudizo la vista puedo distinguir las palomas de otras aves, me doy cuenta por los colores, hay unos chiquitos que son tan negros y brillantes, como cuervos, no me sale el nombre, hago fuerza para acordarme, nada, te quiero llamar, vos siempre tuviste buena memoria para estas cosas, es una pena que no me acuerde, una pena que no me anime a hablar con vos, pero estas tan dormido me da no se que despertarte. Mejor así, me visto despacito, te miro por última vez y me voy de tu cama, de tu cuarto, de tu casa y de tu barrio. Además seguro que cuando te despiertes te vas a acordar del nombre del pájaro antes que yo, vos siempre fuiste bueno para esas cosas.
II
Voy caminando con el pelo suelto, una cartera que no es mía llena de cosas y el bolso del mercado. No sé de que se trata todo esto, acabo de caer en el sueño y parece que la historia venía de antes. La escena me lleva a mí y ahora estoy subiendo las escaleras, tres pisos, hacia un departamento en Palermo, no sé que Palermo, viste que ahora Palermo es un país y en breve va a haber elecciones para presidente, conviene estar informado.
Me distraje, cambiamos de escena otra vez, ahora estoy cocinando una tarta horrible con tomates cherris y a todo le pongo rúcula, mucha rúcula. Que espanto, ¿rúcula?, ¿en qué me convertí?
Estoy yendo a la habitación, en el medio de la cama un vestidito que alguien, tal vez yo misma, buscó en la tintorería porque tiene hasta la boleta todavía. Es feo pero parece que es de diseñador independiente o algo así, esta nuevo, radiante, inmaculado, igual que la bolsa, la veo desde acá, esta en una silla con un una hebilla que hace juego con los colores del vestido, esta todo tan lindo y perfumado que me da no se que despertarme.
III
Esta va en serio. Soy yo en la compu, ahora, repasando estas líneas, compadeciéndome de mí misma porque es la tercera vez que me engripo y ya pasa de claro a oscuro, porque encima es con placas el asunto, angina que le dicen.
Tengo la plata para irme a Brasil todo pago, all inclusive, pero, como dice mi amiga después del pero viene la verdad. El viaje es un premio-estímulo a mí misma porque me quiero recibir y si lo hago en tiempo y forma (lo vengo planeando hace meses con mi terapeuta) se supone que todo va a ser como en las propagandas de dentífrico: fresco, azul, con besos y un toque de cariño maternal al final, apenas un touch. Por otro lado y acá viene la verdad, con esa misma plata me compraría una notebook para escritura todo-terreno. Mi pc esta por fenecer, es más, temo que suceda en cualquier momento y sin previo aviso. Con lo cual tomé una decisión salomónica. Una moneda de 25 centavos. Si sale cara me voy a Brasil, si sale seca me quedo con la notebook.
La estoy por tirar al aire y mientras tanto pienso: "si sale cara me mato, si sale seca me muero."
Tengo pánico de que salga cara, me da miedo de que salga seca.
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* Se aceptan sugerencias razonables, por favor.
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3 comentarios:

Anónimo dijo...

notebookkkkkkkkkkkkkkk
despues con toda la plata que ganes como escritora nos vamos juntas a brasil, dale.
notebook o muerte.
te quiero.
mer

Anónimo dijo...

Brasil!!! Y despues de ir juntitas a Brasil, despues de recibida te sale un buen laburo y te comprar la notebook :)
No veo la hora de verte amiguita hermosa!!!

Geor

Anahí dijo...

Mariiii: Quiero saber YA que salió! Opto por Brasil, tené en cuenta que vivimos en el país con más locutorios del mundo!! Siempre vas a tener donde escribir!
Besos