jueves, 12 de junio de 2008

Encargo.

Le pidió una foto a él, una en la que estuvieran juntos, no importa cual, una en la que salieran lindos los dos. Ellos ya no viven juntos desde hace rato, por eso le extrañó tanto el pedido. Tiene que hacer un esfuerzo terrible para recordar dónde estan las fotos. Antes él las clasificaba por año, por evento, pero ahora no tiene ni idea de a dónde fue a parar el último rollo. Con lo cual la opción de una actual quedó descartada. Por eso vuelve a esas primeras fotos, las que estan todas ordenadas en un álbum. No puede decidirse, elegiría todas, es que ella es tan hermosa. Pero no, no puede, le dijo claramente: elegí una, sólo una. Finalmente la encuentra. Estan radiantes los dos. Él, visiblemente más joven con una camisa clarita a rayas celestes, que hace juego con sus ojos, y un pantalón beige. Es primavera, se da cuenta por la ropa, también porque al costadito de la foto dice oct 85 y además porque es el cumpleaños de ella. Se sonríe al recordar y se sorprende de como pasa el tiempo. Se acuerda como si estuviera ahí, ahora, ella tiene un vestido lila con bordados en las mangas y volados en la falda. Estan abrazados en la foto, en realidad, él la abraza a ella, todavía puede abarcarla toda en un solo abrazo. Se siente orgulloso y fuerte. Su hijita acurrucada a él y en los brazos de ella, una muñeca reluciente.

domingo, 8 de junio de 2008

Tibias sábanas.

No tengo nada contra tus sábanas, es más, me caen re bien, me parecen divinas, pero no puedo, no me sale. No consigo quedarme a dormir. Un rato, un par de horas y las excusas hacen el resto: "mañana me tengo que levantar tan temprano, mejor me voy a mi casa, ya llamé al taxi, no te enojes, pero yo mejor me voy". Mira que lo intento eh, cierro los ojos, me concentro y nada. Y yo dormir, duermo sobre cualquier superficie que se preste para la noble tarea, pero no hay caso che. Ya probé con las ovejitas, con pensar en todo lo que tengo que hacer al otro día y que lo mejor sería descansar un poco, con leer algo aburrido, pero igual, nada. A cambio te dejo una cama tibia el resto de la noche y un beso en la frente para bendecirte el sueño.
Escribo esto porque sé que no lo vas a leer y porque lo voy a intentar, quizás la próxima podemos practicar con la siesta, no?

sábado, 7 de junio de 2008

¡Feliz día!

Escribo esto en la vieja Olivetti de mi papá, de romántica nomás. La saqué de la caja, le puse hoja, ajusté el rodillo de tinta, corrí la manivela esa que tiene de costado, hizo el ruidito característico, y empecé a escribir.
Pienso varias cosas.
Hace rato que frente a ciertas circunstancias no se me ocurre otra cosa más que escribir, creo en la palabra, la respeto, le soy honesta y lo más fiel que puedo. De un tiempo a esta parte mando, mando y mando sumarios cual botellita al mar, me compré una paciencia y una cómoda silla para esperar. La cosa va lento, pero va, y por ahora para mí, es suficiente, me alcanza con saber que lo estoy intentando, un poquito, cada día, todos los días.
La mayoría de mis amigos se acuestan tarde, se levantan temprano y le roban tiempo a sus novias/novios, todo el que pueden, al trabajo y a veces a la carrera para escribir. Nunca se los había dicho, pero me llenan de orgullo, saben?
Toda esta perorata como diría mi viejo porque hoy es el día del periodista y odio las moralinas adoctrinadoras acerca del rol del periodista y el comunicador en estos tiempos que más que correr vuelan y nos pisan los talones. Si alguien le preguntara hoy a Arlt si se consideraba periodista, no sé si diría que lo era. Sólo sé que el tipo escribía lo que veía afuera, que era intelectualmente sólido y honesto, que era del grupo de "los de Boedo", que no pertenecía a la tradicional y elitista burguesía de escritores, que la peleaba para ganarse el mango, por eso trabajaba en varios diarios a la vez, que lo que más deseaba en el mundo era tener una casa y que la construyó ladrillo a ladrillo. Arlt escribía de noche sus novelas, porque de día no tenía tiempo. Y la verdad es que yo todavía no he leído mejor crónica que esta y le envidio profundamente el estilo.
No sé porque escribe cada uno de ustedes, en mi caso es para contar las cosas y porque no puedo mantener la boca cerrada.
Me acaba de llegar un mensaje: "Vamos Ra, que falta menos que antes, muy feliz día del periodista, papá"
Hago extensivo su saludo a todos ustedes. Los quiero, mucho y aunque no nos veamos a cada rato, no hay día en que no sueñe despierta y piense que a lo mejor el próximo año nos estaremos leyendo más seguido en alguna publicación.
M.

martes, 3 de junio de 2008

Regalo adelantado.

Como es ya costumbre de este blog, siempre a la vanguardia, siempre a la pesca de fresca información, bah, la posta -posta que le dicen, no podía dejar pasar la ocasión, y en virtud de que se acerca la fecha próxima al "día D", tengo el agrado de deleitarlo, a usted, señor lector, con la más sabia y chequeada información.


domingo, 1 de junio de 2008

Raro.

Extraño, pero no es porque extrañe en sí, es porque es domingo y eso complica todo aún más. La semana irá despejando la duda, como la neblina en un viaje larguísimo, el camino que parece que no lleva a ningún lado, que es todo igual y siempre en el mismo lugar, el parabrisas que se agita de un lado a otro sin desempañar nada. Todavía es de noche, pero si miro para arriba, a campo abierto se ven mejor todas las estrellas, las cuento y no me alcanza la noche, no me alcanzan los deseos.

Postales.

... "le dije a mi corazón sin gloria pero sin pena, no cometas el crimen, varón si no vas a cumplir la condena, quiero vivir dos veces para poder olvidarte quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte", cantan las dos abrazadas, medio borrachas, medio nostálgicas, una es rubia, la otra castaña. Jean y pollera, escote para las dos. Se miran fijo, a un centímetro de distancia, y repiten el estribillo: "te bajaría del cielo mujer la luna hasta tu cama porque es muy poco de amor sólo una vez por semana". Se besan en la boca, se vuelven a entregar en un abrazo, dos chicos las separan. Cada uno de ellos se ocupa de cada una de ellas, miradas extraviadas, contorneos cuerpo a cuerpo algo torpes, la risa de una de ellas, la mano de él en sus tetas, recorriendo todo de a poco, casi como deslizándose y la música fuerte, diluyéndolo todo otra vez.

Refrito

Lo sé, pero no es por falta de honestidad editorial, lo empecé el domingo pasado y tenía toda la intención de postearlo, pero recién terminé la critica hoy, por eso el dileit, sepan disculpar y si quieren también pueden leerlo.