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domingo, 27 de febrero de 2011

Mis favoritas para los "Oscar" que se entregan esta noche.




   Debo admitirlo, no le había puesto el ojo a Natalie Portman desde,"The professional", esa maravillosa película protagonizada por Jean Reno y la por entonces pequeña Portamn, dirigida por Luc Besson.

Miré de costado y como quien ríe a medio camino entre la gracia y la sonrisa "Closer"- film que relata el vínculo complejo y perverso entre dos parejas que se entrecruzan en relaciones paralelas- y el corto que protagoniza en "New york I lo ve you", -historia de una chica judía que esta a punto de casarse y cuenta los ritos y costumbres de una cultura amalgamada en una ciudad cosmopolita como pocas, Nueva York.
Después de eso no volví a interesarme en ella, hasta hace algunas semanas cuando vi, "The black swan". Versión cinematográfica de un clásico del ballet, "El lago de los cisnes". Natalie Portman interpreta a "Nina", una perfeccionista bailarina que audita para el papel protagónico de la obra, que en esta versión tiene una particualridad, quien lo obtenga deberá llevar a cabo los dos roles. El cisne bueno "Odette" y el cisne malo "Odile". Nina tiene muchas condiciones para hacer la versión buena de la historia pero el director de la obra -interpretado por el actor Vincent Cassel- tiene dudas acerca de si podrá dar con el tono de la malvada, "Odile".
La película logra plasmar esa sensación de ballet hecho cine, uno de los dos grandes aciertos de su director, Darren Aronofsky. Porque no solo muestra el transcurso y la metamorfosis del personaje de Nina en esta puja por la perfección, sino que también logra un muy acertado retrato del competitivo y sacrificado mundo del ballet. Se destaca la participación especial de Winona Ryder- quien encarna a una brillante bailarina que supo merecer la gloria pero que al entrar en la dultez es retirada de la compañia de baile-.
El segundo acierto del director es la banda sonora que acompaña. Una marca registrada del director de, "Requiem por un sueño", película donde también en donde la música jugaba un papel protagónico.
Estas dos perspectivas impecablemente logradas y la excelente interpretación de Portman hacen de "The black swan" una de las favoritas para esta nueva entrega de los premios de la academia.






Colin Firth, el actor que adoramos y amamos por películas como, "Love actually" y la saga de "Bridget Jones", se luce también en protagónicos como "A single man" y la reciente "King´s Speech" que lo consolidan como actor dramático.


En esta oportunidad, Firth interpreta a un príncipe heredero que debe suceder a su padre en el trono, con una especial particularidad, es tartamudo. La segunda guerra mundial es inminente y el pueblo necesita en su rey un emisor con la capacidad retórica y carisma de conducción de un líder. Por eso y ante la desesperación y la angustia del príncipe que ya ha probado todos los métodos y remedios, se somete a una extraña terapia que deviene en un encantador y particular vínculo con su terapeuta, interpretado por Geoffrey Rush, que llevarán al príncipe a ahondar en problemas más profundos que su exteriorizada tartamudez.
En tiempos donde Hollywood nos tiene acostumbrados, la mayoría de las veces, al clisé hasta el hartazgo, los golpes bajos y la perversión en todas sus formas y sadismos, es justo destacar un film basado en una historia sencilla con actuaciones impecables.



domingo, 12 de diciembre de 2010

El hombre de al lado.

Vi el hombre de al lado hace unos días. No llegué al cine así que no tuve otra opción más que esperar a que saliera en DVD. Con lo cual, como quien hace leña del árbol caído, es una redundancia decir que la película es excelente.
El hombre de al lado no deja de cosechar premios, es firme candidata para los premios Goya del 2011 y estuvo cabeza a cabeza con "Carancho" la película de Pablo Trapero para competir por el Oscar.
Duprat y Cohen traen algo muy íntimo y por eso efectivo en función de la historia: la mirada del otro. Lacan, Freud, palabras más, palabras menos, dirán que la mirada del otro me construye a mí como sujeto cuando soy mirado, antes de la mirada no hay sujeto, esta relación primaria fundada en el vínculo materno es eje y marco de todas las otras que tendremos. Pero qué pasa entonces cuando hay una mirada permanente de un otro que no queremos. La película es eso, un foco constante en cada uno de los personajes. El conflicto es sencillo, pero no por eso menos efectivo. Un vecino que quiere "robar unos rayitos de luz", haciendo una pequeña ventana, y con su romántica intención desarticula el aparente equilibrio de Leonardo, el diseñador que vive junto a su familia en la casa donde linda la ventana.
Hay una sensación de agobio en Leonardo que se va incrementando a medida que transcurre la película. Porque cuando se mira detenidamente y sin pausa se suele ver más de lo que uno quisiera mostrar.

viernes, 20 de agosto de 2010

Pinky movies


Las comedias románticas y sus derivados Hollywoodenses son, en reuniones de amigos "cultos" motivo de burla y comentarios despectivos hacia le género. Lo cual me habilita a decir sin rodeos que "detesto las películas de terror y las que se la dan de complejas e intelectuales", es cine de autor para autores. En mi lista de favoritos encabeza, la comedia romántica y los thrillers policiales o de suspenso. ¿Qué tienen en común estos dos géneros tan disímiles, se preguntaran ustedes? La trama señores. La trama lo es todo. A una buena trama no hay con qué darle. Van ejemplos de películas rosas de buena trama: "Como si fuera la primera vez", ingeniosa película en la que el protagonista se las rebusca para conquistar a su amada una y otra vez. "Confesiones de diván", ella 20 años mayor que él se enamora como una adolescente. "Ghost, la sombra del amor"y la pregunta de fondo, ¿qué pasa con el ser amado después de la muerte? Lo que atrapa es cómo está contado. Todos queremos que el chico se quede con la chica o que ella renuncie a todo por amor. Y lo sabemos de antemano, sin embrago algo hace que nos pasemos de una hora y media a dos, (bueno a veces más, recuerden "Titanic" que son como tres horas y cuarto) en la piel de los protagonistas arengando para que al final terminen felices. ¿Por qué? Porque una buena película debe ante todo entretener, que significa: "tener entre dos", sostener el argumento junto con los protagonistas. Y en mi caso tener la certeza de que la voy a pasar bien, así que mientras el resto habla mal de las pinkys movies yo espero ansiosa la salida de "Amor a distancia" con Drew Barrymore y Justing Long.





sábado, 13 de marzo de 2010

La última de Coppola.

En términos personales, la historia debe haber sido más o menos así. Coppola murió de amor con Buenos Aires, a eso se le sumó un guión que tenía escrito desde hace mucho, al cual no podía llevar a cabo por compromisos más comerciales -según sus propias palabras-Con lo cual: Baires+guión añejo, dan como resultado =Tetro, es que de otra forma no se explica.
La película tiene mucho de obra de teatro, es un guión de dramaturgia, muchos diálogos, muy intensos, densos personajes y conflicto bien definido desde las primeras escenas. Tengo la suerte de no sufrir de Coppola-manía, de hecho no vi más que el "Padrino 1", con lo cual, no esperaba más que verla pero sí tengo fuertes razones para creer que la crítica la va a destrozar.
1- El guión tiene por momentos grandes pretensiones que quedan esbozadas en imágenes que resultan inconexas en el contexto y un lenguaje a veces demasiado poético que en vez de embellecer embarra.
2- Trabaja las locaciones en forma de clisé, léase: vivimos a la vuelta de "El caminito", vamos a tomar la merienda a San Telmo y festejamos el cumpleaños del recién llegado en "El Tortoni". Demasiadas casualidades, resulta poco verosímil.
3- Se le escapan algunos detalles fundamentales en el relato vincular entre los personajes principales y a la luz de las cuentas causa/efecto los motivos suenan un poco a pretextos y cuelgan de hilos finos y endebles.
Los personajes locales la vuelven más pintoresca y porteña: Amigorena(Mike) , Bredice, (Leticia)De la Serna (Rodrigo), Castiglione (Sofía)y Rivas (Erica), pero nada más, bien podría estar contada sin ellos. Muy buena fotografía y adorable el recurso de usar el sepia para la historia y el color para los flashbacks. Nada que objetar a la pareja Gallo-Verdú, muy buen protagónico, bien acompañado, está muy bien la actuación de Alden Ehrenreich -tiene un gran parecido con Di Caprio-.
Buenos Aires le calza a la perfección a Tetro por lo melancólica y solitaria y también por lo acogedora y maternal con quien busca refugio. Violines a la derecha por favor.
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miércoles, 10 de febrero de 2010

Un poco de amor a lo Hollywood.

La verdad verdadera es que aunque no me hubieran invitado gratis al pre- estreno igual hubiera pagado la entrada. Sobraban ganas de verla. Tenía todo para triunfar: actores y actrices archi conocidos, historias disparejas, amores cruzados y de fondo como un gran marco rojo en forma de corazón, el nudo: el día de San Valentín. Sin embargo el resultado de final feliz resulta exacerbado como quien encaja piezas a la fuerza. Un poco por el elevado refuerzo del clisé hasta el hartazgo y otro poco porque se va haciendo de noche y nadie se quiere quedar solo. Las parejas se unen, los perdidos se encuentran de a dos y ese otro que estuvo ahí todo el tiempo, resulta ser el elegido definitivo.
El chocolate con dulce de leche si no es en helado, a veces empalaga, pero igual, como dicen los redondos, "a nadie le amarga un dulce".

martes, 9 de septiembre de 2008

Sobran motivos para ir a verla.

Mi primer vocación fue la pintura. Amor a primer trazo, no digo que era buena, digo que me esforzaba, estaba perdidamente enamorada de de Van Ghoh, de su arte y del empeño que le había puesto a su obra aún sin el calor de la contención familiar y sin el amor de alguna musa. Eso pensaba: "a este chiquito le hace falta una musa, triste destino el nuestro, puro desencuentro."
No es precisamente el caso de Teo y Clara los protagonistas de esta película. Si hay algo que sobra es encuentro. Mucci logra retratar sin fisuras y con deliciosa puntillez a cada uno de los personajes. Verdadero hallazgo narrativo porque el amor, a veces, además de cursi suele ser trillado. La película no cae en ningún momento y es de un deleite sublime por la exquisita forma en la que está contada. Excelente vestuario y fotografía. Ayuda, y esto hay que decirlo, las locaciones en las que fue filmada, el tango y por sobre todas las cosas la cara de Celeste Cid, en esos primerísimos primeros planos que más de una no resistiría y que recuerdan por momentos, a esa mezcla de picardía y ternura del famoso personaje de la película francesa "Amelie".
Se me ocurre empezar a contar la historia a desovillar la trama, pero no, todavía están a tiempo de levantarse de la silla y meterse en el primer cine que encuentren.
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domingo, 7 de septiembre de 2008

Ay Lucrecia!


Te queremos,
te respetamos,
te admiramos,
te veneramos,
pero...
... "La mujer sin cabeza", es una película que cuenta una historia que no conocemos. "Viste las muñecas rusas que dentro de las cajitas vas encontrando más y más muñecas, o la imagen del ovillo que tirás de la punta y sale la madeja, bueno, así pasa con la película Lucrecia. Y ojo que eso no esta ni bien ni mal, es sólo que este tipo de cine-arte-de culto aleja al espectador medio". Pero volvamos a la película. El personaje de María Onetto, "Vero", una señora bien, profesional, dentista para ser más precisos, casada, con hijas grandes que se fueron a estudiar a la capital. Su matrimonio y la familia conservan a ultranza las apariencias. Hay un vínculo sumamente endogámico que roza lo perverso, este es un sello de Martel, lo mismo pasaba con la relación: madre-hijos en "La ciénaga" y con la relación hermanos-primos en "La niña santa". Aparece casi como a contraluz del relato, lo cual lo vuelve más oscuro, más confuso para la historia.
Hay dos "Vero" y en eso se destaca la labor de Onetto. Si bien es un personaje que no permite muchos matices porque esta como sedada todo el tiempo mientras las cosas pasan a su alrededor, hay dos mujeres. La primera es la que viene manejando por la ruta, se distrae y atropella algo que no se sabe bien que es y oculta la verdad hasta que se quiebra y se lo confiesa a su marido. La segunda que asiste frágil, inmutable, al despliegue en el que su familia la envuelve para encubrir todo. Repito, "La mujer sin cabeza" es un historia que sólo conocen sus protagonistas, que todo el tiempo es velada al espectador. El film funciona dejando entrever algo de esto que pasó, algo de eso que todos los demás saben y nadie le cuenta al espectador. No es la mejor película de Lucrecia Martel, si es la película más estructurada narrativamente y más organizada secuencialmente. Sigue sin superar a "La niña santa", quizás sea por la calidad de los actores o lo vertiginoso de la historia, o porque me gustan las películas en las que el espectador siente la tensión, la sensación de que todo esta a punto de explotar en cualquier momento, no es el caso de: "La mujer sin cabeza". Pero estimo que hay espectadores para todo y que de tanto en tanto es interesante un paseo que no tiene vista atrás ni porvenir, sólo horizonte.

domingo, 6 de julio de 2008

Mamá.


Si esta fuera una nota: lo primero que se me ocurriría decir es:
"Detrás de todo gran director, hay, evidentemente, una mejor actriz. Martina Gusmán se destaca en esta película y es a todas luces la mejor protagonista que podría haber elegido Trapero."
Si esto fuera una crítica de cine diriá que: "no hay golpes bajos, no hay demagogia ni de la violencia ni del dolor, que es una histroria humana y que la trama esta tan bien contada y acompañada por las actuaciones que es difícil por momentos saber de qué lado de la pantalla le gustaría estar al espectaor, no por la experiencia de la cárcel sino por la sensación de estar,ahí, compartiendo junto a las internas la vida cotidiana. Rejas que sirven de hamacas, brazos que acunan, arropan y contienen, pechos que dan de comer, bocas que no callan, labios que besan, dolor que se cuela entre las rejas.
En el caso de que ésta fuera una reseña se me ocurre que los datos relevantes son:
* Película integramente filmada en la cárcel de Olmos.
* Excelente actuación de Martina Gusmán.
* La mayoría de los actores ( son justamente, como ya sucedió en otras películas de Trapero, no- actores) son presos y la película transcurre puertas adentro.
* "La leonera" relata el encierro de una madre y su hijo que nace en cautiverio. Ese es el eje, el resto del relato lo pone la fuerza y la entereza de una mujer que tuvo una historia díficil, pero que a partir de su hijo descubre que nunca más va a estar sola.
Bueno, esto no es ni una nota, ni una crítica, ni una reseña, sólo un consejo. Todavía la estan dando en algunos cines. Háganme caso y no esperen a que "Sex and the city" o la peli de High School musical lo invada todo, vayan a verla, yo sé por que se los digo.

domingo, 15 de junio de 2008

"La Ronda".

Tengo un amigo que siempre me dice: -Mari, esto es muy sencillo, cuando no va, no va y cuando es uno el que no va, lo que hay que hacer es salir. La gracia es que sea directamente proporcional a la dolencia, peor estas, más tenés que salir, no importa a dónde, pero salí.-
"A veces al amor hay que encontrarle la vuelta", de eso se trata la primer película de Inés Braum, es su debut como directora, pero no en el cine, trabajó como ayudante y asistente de dirección en: "El fondo del mar" de Damián Szifrón (2003) y en "La mujer Rota" de Sebastian Faena (2007). La vida en general da muchas vueltas, ni que hablar de nosotros, y a veces también da revancha.
Fresca, divertida, entretenida, con una galería de personajes muy bien logrados. Que después de los 90 el cine nacional tuvo un gran despegue, no es ninguna novedad, pero con el correr de la década se consolidaron dos bandos: los que cuentan siempre la misma historia o no saben cómo contarla y terminan haciendo siempre lo mismo y los que se animaron a una historia y eligieron como contarla. Es esa la clave, seleccionar, darle cuerpo a la historia y alma a los personajes. Esa es la historia que cuenta "la ronda", personajes que encuentran sin buscar y búsquedas que se dan encadenadas en un círculo repleto de sorpresas y humor. Suena un tanto naif ponerle "comedia romántica", pero a su manera lo es. Es que el amor también puede estar a la vuelta de la esquina.
Después de esta película dan ganas de saltar sobre la primer butaca sin acompañante y decir: -che, y vos, después de acá, tenés algo que hacer?

domingo, 25 de mayo de 2008

Una sólo de ellas.

"El discurso amoroso es hoy de una extrema soledad...nadie está dispuesto a jugarse por nadie que no sea uno mismo o al menos eso es lo aparente...
La soledad, la falta de encuentro, la desilusión de lo que debería haber sido y no es, son fantasmas que se instalan como “karma” en la generación que cruza el umbral hacia la adultez
La generación no del estar, sino del ser solos...
Yo soy sola. indaga en la vida de cuatro mujeres. Cuatro historias. Cuatro miradas.
Vera quiere ser la mejor, pero... ¿en qué?
Lina quiere al príncipe azul, pero... ¿dónde encontrarlo?
Mara quiere un hijo, pero... ¿con quién?
Inés quiere casarse, pero... ¿cómo?
Las cuatro quieren ser “felices”, pero... ¿de qué “felicidad” están hablando? ¿Cuál es el “modelo” a seguir? ¿Cómo se construye uno nuevo?
Yo soy sola. es una “comedia dramática” que habla de mujeres, (y de hombres) que no encuentran, que no entienden, y se preguntan cómo se construye el amor en los tiempos que corren...
A esta nueva generación, los sociólogos la llaman “la generación del silencio”, mujeres sin un modelo de ser mujer...
Entre logros profesionales, carpetitas tejidas al crochet, inseminaciones artificiales, príncipes azules que no llegan, casamientos, espermas comprados y congresos feministas, Yo soy sola. intenta dar voz a este silencio..."

La película recuerda por momentos a "El último beso", la peli italiana que tanto ruido hizo en su momento y que hablaba de los hombres al borde de los 30, la familia y el dejar la adolescencia tardía para pasar a la adultez. Esta vez la mirada es femenina, pero los planteos son similares. Por suerte no hay mensaje, ni meta-mensaje que pretenda adoctrinar. Cada una sabe y sino irá buscando. La suerte de las mujeres es la capacidad de generar y crear múltiples universos al mismo tiempo. Habitar el alma femenina es a la vez abismo y posibilidad. Muy recomendable, sobre todo por la ausencia se clisés y estereotipos, casi un milagro entre tanta peli sexista intentando ser femenina o lo que es peor feminista. Nada más lejos chicas, es más, pueden ir con sus novios.

jueves, 22 de mayo de 2008

Contar las cosas.

Él, solo, sentado en el living, ése en el que hasta hace muy poco apenas cabían todos juntos en una cena familiar, toma del cajón un cuaderno en blanco, una pluma y escribe: "un hombre y una mujer solos. Estan muertos".
"El nido vacío", la última película de Burman. Esta vez la historia de un matrimonio, que después de la partida de los hijos, no les queda más remedio que encontrarse, entre ellos. Hallarse, pregunatrse, contarse, buscarse, de eso se trata. La historia, como todas las anteriores del director, esta contada por el hombre. Leonardo, un escritor de renombre, al menos en el ámbito literario es el que sostiene la trama, Marta, su mujer, su compañera será la encargada de contener a este hombre con algunas incertidumbres, ¿qué pasa con la vida, cuando se deja de ser sólo padre?, ¿qué pasa cuando el espacio y el tiempo antes reducido y escueto, ahora sobra? ¿qué pasa con el deseo de ese padre de familia, que ahora se encuentra con el hombre? Los cambios, los cuestionamientos y un sólido matrimonio, irán orientando a este hombre por momentos en penumbras.
¿Qué se busca en el otro, cuando ya nos dimos tanto? Quizás, lo mismo que antes, quizás todos quisimos, queremos y vamos a querer, alguien a quien poder contarle las cosas. Tan simple y concreto como eso.
17 personas en el cine, las conté, el resto son todas parejas, la edad promedio supera los 40. Burman no defrauda, sigue contando historias posibles, universos en los que podemos reconocernos, no sé que habrán venido a buscar mis 16 restantes compañeros de película, pero parecen satisfechos, la mayoría se prende en un cálido aplauso. Parece que al final, el otro es esa persona a la que siempre voy a querer contarle las cosas y la que siempre va a estar dispuesta a escuchar. Tan profundo y conmovedor como eso.

martes, 8 de abril de 2008

Suelo tener pesadillas cuando como mucho antes de irme adormir, me cae pesado y me levanto en mitad de la noche deseando haber dejado la hepatalgina a mano. Ayer fue distinto, me indigesté, pero de cine, ví: "La vida de los otros", la peli que ganó el Oscar, como mejor película extranjera en el 2007 y retrata los pormenores de la vida de una pareja compuesta por un director de teatro y una actriz, ambos son vigilados por el servicio secreto de inteligencia de la antigua República Democrática Alemana. La historia transcurre a mediados de los 80. Lo más bello de la película, quizás lo que más me conmovió es la lealtad de la pareja y el vínculo de admiración y de respeto que genera en el espía. Pienso cuántas cosas en la historia no hubieran sido posibles si cada tanto no existieran hombres y mujeres íntegros y románticos dispuestos a dar pelea aunque digan que ya no creen en la revolución.
Me duermo perturbada, de un lado de mi cama, mi cuerpo, del otro, todos los fantasmas: las que fui, las que soy, mi propia potencialidad y las decisiones esperando ahí, al borde del camino, sin decir nada, pero con la sensación de que tienen un reloj de arena que hace bastante se dió vuelta y todavía no sé si estoy a tiempo, o si el tiempo que me marcan es el de descuento.
Hay días en los que caigo rendida y apenas apoyo la cabeza en la almohada concilio el sueño, la sensación de alivio que me produce no pensar es indescriptible.
Hay días en los que no quepo en mi propio cuerpo y la energía me rebalsa, en esos días me siento invencible.
Y hay días, como todos los días, en los que camino y cuando decido sentarme a reposar, no para dejar de caminar, sino porque hasta los guerreros tienen descanso, me recuesto en su regazo y lo oigo decir: "Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles", Bertolt Brecht.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Se acabó el amor.

A veces cuando las cosas son tan claras, sobran las palabras.
Película memorable: "Closer", se nota que es una obra de teatro llevada al cine y el texto es por momentos sublime.
Casi sobre el final, cuando la suerte parece estar más que echada y resuelta. Natalie Portman y Jude Law en la habitación de un hotel. Los dos tirados en la cama. Ella, la completa felicidad, hablan, él que le dice que la corresponde, que parece que quisiera decírselo con todo el cuerpo, pero no, algo no anda bien. Se levanta, va hacia la ventana, abre las cortinas de par en par, se queda un rato y sale de la habitación. Mientras estaba en la habitación, ¿pensaba en ella?, ¿pensaba en él y su destino?, ¿es éste el destino que elige para él? No está seguro de nada, camina con su piloto por el pasillo, va a tomar el ascensor, se mira en el espejo, se reconoce, se repudia con la mirada, ¿se odiará por lo que le está haciendo?, ¿tanto miedo tiene a quedarse solo?, ¿y quedarse sin ella no es también quedarse solo?. Se cierra la puerta del ascensor. Vuelve, como llamado. Abre la puerta, se acerca a la cama y le extiende de su mano una rosa a ella, que no es ella, sino más bien otra. Y ella que sabe muy bien que no es ella, porque se da cuenta en ese preciso instante y nada más a tiempo ni nada más justo que la verdad. Entonces ella, que ahora esta plenamente segura que no es ella, le dice:
Natalie Portman: - I do´nt love any more.
Jude Law: - Since when?
NP: - Now, just now.
NP: - I do´nt want to lie. Here is the true, is over.
JL: - Is doesn´t matter. I love you. Nothing matters.
NP: - Too late.
NP: - I don´t love you any more. Good bye. Here is the true, so now you can hate me.

A veces me gustaría quedarme sin palabras, darme cuenta y quedarme sin palabras para explicártelo, para decírtelo y guardármelo, atesorar el momento, ponerme en marcha y seguir caminando.

jueves, 2 de agosto de 2007

Día de miércoles


Si ya sé, es jueves, pero siempre quise escribir ese título, bastante trillado, pero creo que me gusta porque los miércoles para mí es día de cine. De eso les quería hablar. Arrastré a una amiga a ver Venus, la película que protagoniza el legendario Peter O'Toole. Poética por momentos la película logra enlazar de manera armónica el vínculo entre una joven casi adolescente y un octogenario, que esta entrado en años, pero que no pierde las mañas. La seducción es un arte y Maurice hace gala de ello. Alguna vez alguien, me dijo: "la edad es sólo una barrera psicológica", buen chamullo pensé. Solamente puedo creer eso cuando de repente me encuentro hablando con algún viejito de una película o algún libro y experimentamos las mismas impresiones. O cuando me indigno a la par de algún chico porque nadie le da bola, es que, ¿puede haber algo más terrible para un chico, que el resto de los mortales no le presten atención o no lo escuchen cuando habla? Supongo que la barrera psicológica no tiene que ver con la edad, sino con aquello que a uno lo mantiene vivo. Tener 20 años no significa ser joven y haber pasado la barrera de los 80 hace un rato, tampoco significa ser viejo. Mientras miraba la película, pensaba que tal vez hay cierto grado de morbosidad en este vínculo, porque ¿qué de atractivo le puede encontrar una joven en un viejito desgarbado?, que esta bien en otro tiempo fue glorioso, pero ahora solo le quedan de compañia las pastillas que toma por la mañana, una ex esposa achacada y un amigo con más mañas que otra cosa. No hay nada más seductor que un anciano ejerciendo la juventud, ni nada más enternecedor que una joven poniéndole límites.
Si llegaron a esta parte del texto, evidentemente tenemos algo en común, asi que háganme caso inviten o arrastren a alguien al cine con excusas varias, ustedes saben como hacerlo!