domingo, 9 de marzo de 2008

PEDIDO 2 (no es que me quiera abusar, che)

Alguien sabe por qué si lees, lees y no haces otra cosa más que leer te da la sensación de que ya no hay nada de que escribir, que todo ya esta escrito y que alguien te robó las ideas y las publicó ahí donde a vos te hubiera gustado tanto escribir, justo 5 minutos antes de que cierre la edición de mañana. Y entonces recordás la frase esa de: "nada más viejo que el diario de hoy" y te das cuenta que llegar tarde y fracasar se parecen bastante, pero no importa, mejor llegar a tiempo, antes que ser invitado. Tenélo en cuenta para la próxima sabés?
PD) La lucha es de igual a igual contar uno mismo y eso es ganar...
Además no todos los días son domingos y a éste por suerte le queda poco.

PEDIDO (súplica diría yo)

Recién ahora acabo de postear algo que dejé de borrador en enero. Es más para cuando lo dejé de borrador ya lo tenía boyando en el word desde hacía meses. ¡Puede ser que todo te cueste tanto Marina!

PD) Tengo atravesados 5 sumarios (con notas que me gustan y me interesan mucho) y 3 contactos de revistas para preguntar si aceptan colaboraciones. Mi mailera no se movió y no es porque el send no ande, la que no anda es otra que ya conocen. Se aceptan donaciones de fe y confianza, ah, también pueden dejar comentarios, vieron como es, todo suma.

jueves, 6 de marzo de 2008

La despedida: Segunda parte.

Iba por la segunda tira cuando recordó como se habían conocido, fue ella quien los presentó en una cena de amigos. Andrea no es tan atractiva pensó, su manera de moverse de caminar y de agitar tanto las manos al hablar la hacen parecer vulgar, no podía entender que podía haber visto él en ella. Imaginaba como debían haberse encontrado después, las excusas que habrían inventado para verse hasta quedar prendados uno del otro, él la tendría a ella en su celular con un asterisco, ella con un numeral.
Quiso pensar cómo lo habrían planeado todo desde el principio para no levantar sospecha, como se verían a escondidas en la hora del almuerzo de él, los llamados, los mails, los mensajes de textos, las conversaciones furtivas en algún hueco del trabajo, las imágenes se le venían difusas, el mareo era profundo, se asustó y no se movió de la cama. Sintió un vahído en todo el cuerpo, como que se desvanecía, al rato otra vez el temblor en las piernas, el mismo que había sentido esa tarde cuando quiso ir y darle la sorpresa dejando de lado su agitada rutina y los vió salir juntos del hotel, ese que quedaba a tres cuadras del trabajo, ese al que él le había pedido tantas veces que fuera, pero que ella por falta de tiempo nunca había accedido. Se sintió traicionada y defraudada. Tenían sus diferencias, pero él la adoraba, no lograba entender el por qué de su accionar, podría haberlo hecho con cualquier otra, pero con esa, que además era conocida de sus amigos, de sus mejores amigos, de su círculo más íntimo, él la había puesto en ridículo, jamás se lo perdonaría.

lunes, 3 de marzo de 2008

La despedida: Parte primera.


“Sabes que pienso que ni siquiera me queres, ni que hablar de amar, ¡que carajo sabrás vos de amar!”
Era el tercer mensaje que le dejaba en el contestador. Pensó que era suficiente. La máquina sólo tenia espacio para cinco, uno más y el enojo se transformaría en alarma y entonces encima él tendría derecho a enojarse con ella o lo que es peor, hacerle algún planteo.
"¡Hijo de puta!, Hijo de puta!", no paraba de repetirlo en voz alta como enajenada. No sabía que hacer con las entradas para el teatro, se suponía que era una sorpresa. Se sentó en la sillita del recibidor, respiro profundo y se largo a llorar, no tenia consuelo. Las primeras lágrimas asomaron tímidas, el resto sin impunidad se fueron derramando por toda la cara. La congoja era imposible, ya le estaba costando respirar. Salió como disparada al cuarto, se dirigió a la mesita de luz, abrió el cajón y hurgó entre los papeles, buscaba los Valiums recetados en su última contractura por tanto estrés. No quedaba ninguno. Un Alopidol vencido, cinco Trapax, un Rivotril abierto del que debió arrepentirse y por eso lo dejo en el blister, de Lexotanil había dos tiras sin usar, vírgenes esperando a que fuera por ellas. Le corrió un frío por la espalda. Tuvo miedo de sí misma.

domingo, 2 de marzo de 2008

Siempre se vuelve al primer amor.

Hoy salió el diario de Lanata. Reconozco que estaba bastante emocionada, pero no, me juré que no me iba a lanzar desesperada al quiosco de revistas para buscar un ejemplar, no no, ya no soy la adolescente impaciente que conoce a un chico que le gusta y al otro día lo llama porque no aguanta las ganas de escucharlo. Esta vez, eso no me va a pasar, por eso mantuve la calma y dejé correr las horas, hasta las cinco de la tarde. Acto seguido, el que espera desespera, revuelvo el barrio y los alrededores en busca de un ejemplar, nada, me voy caminando a Palermo a ver si el azar me cruza con algún puesto de diarios, nada. En fin, debe ser el destino, no me queda más que la versión digital. Miro, comparo y me da una cosita, no me digan que no les recuerda a Página. No sólo desde el tamaño, miren las tapas. Hace un par de meses un conocido que fue incluido en el flamante proyecto me decía, "Si, Lanata quiere reflotar la idea de Página/12, como refundar el nuevo Página ", ese era el concepto, las comparaciones saltan a la vista. Me acuerdo de las tapas de fines de los 80, que alguna vez consulté para algún trabajo de la facu, de los temas: derechos humanos, minorías sexuales, acalorados debates políticos, fuerte sección de cultura y deportes, dos marcas registradas del diario y como olvidar la ironía y el doble sentido de los títulos. Más allá de todos los sentimientos encontrados que me provoca Lanata, debo reconocerle una lucidez por entender y captar el clima de época. Para fines de los 80, el diario reflejaba esa especie de efervescencia por todo lo que por fin podía salir a la luz después de tantos años de oscuridad. La denuncia y la investigación eran la apuesta fuerte del diario para un lector con inquietudes, ávido de esos contenidos. Con Crítica pasa algo parecido, Lanata entiende perfectamente que la batalla por la noticia antes que nadie ya fue. Los diarios están llenos de noticias que nadie lee, es mucho más interesante el desafío de construir un lector antes que amontonar gente para publicar pavadas a tiempo. Es un secreto a voces que Critica viene a desplazar, al ya en decadencia (al menos en tiradas, porque debo reconocer que hay cosas que todavía me gustan y mucho ) Página /12. Él no viene por números inalcanzables, quiere de vuelta a sus lectores, ésos que alguna vez tuvo de su lado cuando era el director de página.
Dos cosas:
1) Internet no es una herramienta digital, internet esta cambiando la forma cognoscitiva de las nuevas y no tan nuevas generaciones, en la manera de leer. Asumámoslo de una vez, no tener en cuenta que el diario papel pronto quedará obsoleto sería una estupidez. Ok, es obvio que el soporte papel sigue siendo legitimante, pero si de lectores se trata, hay que cuidar y seducir tanto a los de papel como a los de la versión digital. Critica entiende eso y propone una inter-actividad real y concreta que va desde los comentarios hasta la posibilidad de ver como se van gestando las notas, la tapa, hay una restructura en la rutina periodística tal cual la conocemos, es un desafío interesante poder balancear la curiosidad y demanda de los lectores con un cuidado y esmerado trabajo periodístico, habrá que dejar correr los números para sacar conclusiones.
2) Los blogs no son meros apéndices del diario. Antes los periodistas destacados tenían columnas de opinión, hoy tienen blogs en primera persona.
Hay algo ahí, algo que me dice que va siendo hora de dejar de hablar, para empezar a decir.
Hace un rato pensaba en el Página de fines de los 80 en Soriano y Lanata horas y horas en un bar, soñando despiertos y Soriano que le dice: "Nos va ir bien. Nos va ir muy bien, mirá...
michi, muchu... Mirá, mirá..."
Un gato blanco y gris bajó de golpe una persiana para remolonear en los tobillos de Soriano.
" Ves, los gatos están con nosotros... Es buena suerte."
Era medianoche de mediados de mayo de 1987, y caminábamos solos, por Sarmiento, hasta un restaurant vecino al teatro San Martín. Estábamos cansados y ansiosos. Cada uno llevaba un par de números cero de Página/12 ". (extraído de : Vuelta de Página de Jorge Lanata.)

sábado, 1 de marzo de 2008

El arte de hacer “lo feliz”.

Quedamos en encontrarnos en su estudio en Palermo, es domingo, todavía hace calor. Toco timbre, parece que sonara al vacío porque nadie atiende. Al rato sale con un amigo, no es que vengan a mi encuentro es que son más de las cuatro de la tarde y salen famélicos en busca de algo que comer. “Pura casualidad que nos hayamos encontrado me dirá más tarde, porque no escuché para nada el timbre”, “no existen las casualidades” retruco, tomamos posición en el sillón y empezamos la charla.

- ¿Cómo definís tu arte?
El arte es algo para la humanidad ni siquiera pienso que lo que dibujo lo hago yo, es cierta información que pasa a través de mí, es como si estas entre la tierra y el cielo. Estas dibujando y estas recibiendo cierta información, no creo que ningún artista piense lo que hace, el arte no sale de la cabeza de las personas es información que esta en el aire, las personas del arte canalizamos la información. Generalmente no pienso en mi arte. A mis obras las hago cuando siento que las tengo que hacer. La realidad es que cuanto más esfuerzo le pones a una obra más consistente se vuelve todo, igual lo espontáneo a veces está buenísimo. Me divierte, hacer sin pensar, no estar cuidando lo que haces sino estar conectado con lo que haces en ese momento. No me interesa definirme hago arte, dibujo. Trato de estar conectado con esa sensación con lo que realmente me gusta. Aunque veces es difícil llevarlo a cabo, pero vale la pena. Yo me quería ir afuera quería viajar y estaba trabajando en un restaurante y ponele que necesitaba trabajar 5 meses para juntar la plata, bueno a las 3 semanas de estar trabajando me di cuenta que realmente prefería estar en mi casa dibujando, dije: prefiero no tener plata y dibujar todo el día a estar deprimido, triste, prefiero tardar más tiempo y hacer lo que a mí realmente me gusta, tardar más pero conseguirlo a través de mi arte. De hecho con la plata que junté en esas 3 semanas me puse a trabajar, a pintar gratis lugares. Después me empezaron a pagar y empecé a trabajar. Pero creo que me va bien porque soy muy comprometido con las cosas con los tiempos, me gusta hacer las cosas con eficiencia, todo es un producto y todo es vendible por el envase, creo que es tan importante hacer buena obra como venderla. Me ocupo de eso, de hacer las cosas bien para conseguir mejores trabajos, demostrar que hay un compromiso detrás, aunque sea la idea más loca, presentarla bien. Cuanto más esfuerzos pongas en eso más cerca vas a estar de que alguien ponga plata en eso. Trabajo mucho, trabajo todos los días, es lo que más satisfacciones me da, no solo el hecho de tener trabajo sino el hecho de todos los días hacer lo que me gusta. A mí encanta mi trabajo pero a veces me aburre, cualquier cosa que se vuelve rutina me aburre.
-¿Qué no te gustaría?
No me gustaría no pasarla bien, no estar tranquilo, lo que más me preocupa es no estar tranquilo.
-¿Qué cosas te conmueven?
Me conmueve la realidad, caminar por la calle me conmueve, bañarme me conmueve, todo en realidad, generalmente estás como muy metido en la historia que te estás inventando, estás viajando en tus pensamientos, pero cuando te podes dar cuenta en donde estás parado y lo gracioso que es todo, me causa conmoción, me río mucho todo el día de la realidad, me causa gracia. El agua me parece fantástica somos 75% agua es mucho de nosotros me encanta el agua.
-¿Quién te entiende mejor en la vida?
Quien se entiende mejor que uno mismo, algunos amigos me entienden mucho. Pero creo que lo que más me interesa es darme no que me entiendan, por eso me interesa que aparezcan mis dibujos no mi persona. Por eso elijo el arte gráfica por porque lo hago y no tengo que estar ahí para mostrarlo.
-¿Cómo te imaginás el futuro?
Me imagino con cosas más interesantes el futuro, con más plata con más cosas en la cabeza, más lugares recorridos tengo ganas de viajar, de cambiar el panorama, esta bueno lo que hago pero también se puede transformar en rutina, ver y hacer lo mismo todos lo días me aburre. Siento que no me ata nada ni a palos, la verdad es que no pertenezco a ningún lado, no soy de acá, estoy acá, pero me siento residente del planeta tierra. No me siento argentino ni siquiera creo en los países, para mí es un invento de alguien. Yo soy habitante del planeta y estoy seguro de que los lugares que haya en la tierra mínimamente tienen que ser tan buenos como éste. Quiero conocer. Decir viví acá, nací acá me parece un poco aburrido, no digo que este mal, pero no quiero eso.
-¿Qué da tu arte?
Mi arte le da a este planeta creatividad, colores, aunque los colores ya están, trato de no pensar mucho de no analizar tanto. Indudablemente estas plasmando lo que sos y lo que te pasa. Pero me parece que con tantas miserias que hay en la vida esta bueno hacer arte que sea feliz y alegre. No me gusta transmitir mis problemas, para que le voy a hacer cargo de mis problemas a la gente, no me interesa transmitir cosas tristes. Me gusta generar felicidad.
- Hablas mucho de lo feliz: ¿qué es lo feliz?
¿Lo feliz?,una buena sensación... en el pecho.

"Mi nombre es Daniel. Tengo 19 años. Esta es mi página web y me parece una muy buena forma de mostrarle mi obra al posmoderno mundo de hoy. Actualmente estoy interviniendo lugares públicos y privados y haciendo dibujos para muchas cosas. También saco fotos y hago foto intervenciones, ilustraciones, no sé yo me recomiendo."www.danidan.com.ar