domingo, 30 de marzo de 2008

Que tu no eres Ilsa Lund ni yo Rick Blaine.

"Bueno me tienes que echar una mano aunque yo no tenga un aire a Humphrey Bogan ni tú a Ingrid Bergman, siempre nos quedará Paris"

Todavía me acuerdo la sensación en el cuerpo cuando cantó esta canción en vivo.
De todas las vidas posibles, la que más me hubiera gustado: la de trovador.
A lo mejor, en la próxima...
... a lo mejor, me anime.

¡os felicito!

Sé que me sumo tarde y encima a gloria ajena, un lujazo muchachos, así da gusto leer prensa en este país.

Leña al fuego.

Antes, cuando éramos una totalidad, el abrazo nos podía matar, ahora que todo queda tan lejos, lo que nos mata es ni siquiera intentarlo.
Nada y todo se parecen cada vez más, igual no me gustaría estar ahí cuando decidan fusionarse de nuevo.
La búsqueda es la única llama que mantiene vivo al fuego.
Y aunque mis escazas maderitas no alcancen para mucho, sigo al calor.

viernes, 28 de marzo de 2008

Somatizar

Me agarré un nuevo vicio, buscar absolutamente todo en el diccionario, o sea, aunque sepa que es lo que significa, igual lo busco. No por una cuestión de fijar, sino más bien de entender. O mejor dicho, que mi cuerpo entienda lo que mi cabeza no puede procesar, porque lamentablemente hay cosas que no tienen explicación racional.
La palabrita de esta semana: somatizar: Lo primero que pensé: debe tener que ver con sadomasoquismo y como es una palabra compuesta, la separé y las busque a las 3 juntas : somatizar, sadismo y masoquismo. Nada que ver, volvamos al principio, estamos solos de nuevo.
Yo y mi somatización. Resulta que me broté, inexplicablemente me salió un sarpullido en el cuerpo que no pica pero molesta, que no arde pero es poco estético y sobre todo esta ahí y no se va con nada.
"¿Nervios, alguna situación de estrés, problemas, es de tener presión?" "No, no, no y no" respondí a cada una, "ninguna doctor, todas juntas doctor". Por suerte estuvo astuto, me preguntó si había pensado en hacer terapia, le dije que había hecho y que ahora... bueno ahora lo estaba considerando de nuevo. Me dió algo para tomar y una crema para la piel.
Nada, una semana y nada, es decir, están mejor, hemos aprendido a convivir, les digo y les repito que ya esta, que voy a estar bien, que se pueden ir, que me estoy ocupando, que mi cabeza esta procesando lo que le quiere decir el cuerpo, pero que ya esta. Que ya pedí turno con la psicóloga, que ya fui ayer, que ya retomé terapia, que estoy haciendo lo imposible para rendir los finales y recibirme, sí, de eso también hablamos. Que ya entendí, que no tengo que tener todas las respuestas para seguir adelante y que tampoco hace falta hacer tantas preguntas. Listo muchachas, misión cumplida.
Por ahora tenemos un diálogo poco fructífero, en oportunidades anteriores, con situaciones similares, los síntomas fueron: dolor de garganta, pérdida del apetito, sueño, fiebre, etc. Pero esto es alevoso, ¿será que me quieren decir algo nuevo?, ¿ será que tienen miedo de que no entienda y por eso están ahí visibles para que recuerde no olvidarlo? No sé, de todas maneras, quería decirles que les agradezco su preocupación, pero que yo puedo ocuparme de mí.
La verdad verdadera es que mañana tengo una fiesta y me quería poner el vestido ese lindo, ese que ustedes conocen, se los mostré ayer frente al espejo, ¿se acuerdan? bueno, ése. Todavía conservo algo del bronceado del verano y seria una pena no poder lucirlo, pero con ustedes ahí se me complica chicas, sobre todo en la parte del escote. Quería decirles que por mi se pueden tomar franco, para siempre, todo bien , no las voy a extrañar.
Sin rencores.
Juro que guardo la crema por si alguna vez tengo nostalgia.
No les voy a mentir, no las voy a echar de menos, pero agradezco la preocupación,
éxito en las próximas pieles, ojalá que les toquen hidratados destinos.
Abrazo.
M.
Pd) Voy a dejar esta carta debajo de la almohada, espero tener suerte o encontrar que ponerme mañana, en su defecto.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Fast food.

La vida es una ensalada y cada cual se sirve de lo que quiere. Lo mismo pasa con el condimento, cada cual, a gusto y piaccere. Pero ojo, que si no queda más en la fuente, es porque no hay más y si no hay, es porque nunca hubo, o simplemente, ahora no. La disponibilidad próxima, es eso, sólo una condición de posibilidad. Demás esta decir: señores comensales, la casa se reserva el derecho de voracidad, ah, y por favor, que no es de buena educación, no mire el plato ajeno si no va a comer.
La gerencia.

martes, 25 de marzo de 2008

Frío.

Estaba en el viaje de regreso, no habían pasado ni 10 minutos y el frío le calaba los huesos. No lograba entenderlo, se había preparado para el embate, tenia pantalón abrigado, doble media y zapatillas. Incluso había cambiado el pasaje con su compañero de asiento tentándolo con el inmejorable paisaje de la ventana, ella sabía que el aire frío se irradiaba desde las canaletas de arriba, las que estaban pegadas a la ventana. Le costó horrores conseguir pasaje y encima no se podía poner pretenciosa. "Me quedan sólo 3 y todos son ventanilla", había dicho el vendedor de Retiro. "Mire que no me importa viajar arriba eh, no importa, con tal que no sea ventanilla", "le repito señora, me quedan sólo 3 pasajes incluyendo el piso de arriba y los tres son ventanilla". Desde ese momento supo que iba a tener que abrigarse más de la cuenta, o tal vez no, hasta que no hiciera el viaje no lo iba a saber.
Ya había llegado a la mitad del recorrido, pero el tiempo parecía eterno. Aprovechó la parada obligatoria de los conductores, ese fin de semana había sido terrible, un sin fin de accidentes y los choferes estaban obligados a parar y descansar. Bajó del micro, se acercó con pudor al chofer, impostó la voz y le dijo: "disculpeme, es que yo estoy saliendo de una angina con fiebre, ¿sabe? y vine abrigada, pero el aire me esta matando, ¿se podrá bajar aunque sea un poquito?. "Mirá, no esta tan alto, pero bueno, lo bajamos, ¿vos donde estas?", "arriba", arriba señaló. "Esta bien".
Volvió a su asiento, se acomodó a pesar del poco espacio y trató de descansar un poco, al principio sintió un poco de calor, se sintió aliviada, por fin lograría descansar. Se estaba quedando dormida cuando se dio cuenta que del frío se le habían dormido las piernas, tenía el cuello inmóvil de lo contracturado. "¡No lo puedo creer, estos hijos de puta me estan jodiendo!, claro como nadie dice nada, pero yo no tengo porque bancármelo". Bajó desencajada, se acercó a la cabina del chofer y le dijo: "Escuchame te lo pedí bien, estoy enferma, te pedí que lo bajaras, me vine abrigada pero no fue suficiente. De verdad te lo digo, estoy convaleciente". El chofer la miro de reojo, "te escuché y de hecho no lo bajamos, lo apagamos nena, mirá", le mostró el panel de control del micro, le señaló donde decía aire, la perillita estaba del lado de donde se leía: apagado. No supo que decir, "bueno, yo pensé que..., nada, cosa mía, perdón".
Volvió a su asiento como derrotada, se puede pelear el frió cuando es de afuera pensó, pero cuando el frío viene de adentro, ¿cómo se hace?. No pensó más, faltaban apenas unas pocas horas para llegar al calor, a su calor, ése que había dejado con la promesa de que al volver ya no sería la misma. Los viajes tienen esas cosas se dijo, sonrió y se acurrucó al asiento, esta vez estaba dispuesta a descansar, a pesar del frío.

lunes, 24 de marzo de 2008

La memoria.

La memoria estalla hasta vencer a los pueblos que la aplastan y que no la dejan ser, libre como el viento…
…la memoria apunta hasta matar a los pueblos que la callan y no la dejan volar libre como el viento.
La memoria, Leon Gieco, del disco: Bandidos Rurales.
Pienso en este día, pero hace 32 años atrás y lo único que se me viene a la cabeza es, memoria activa.
La memoria no es un cúmulo de cosas que se suman y se apilan cronológicamente. La memoria es la prueba de aquello que fuimos, de aquello que hicimos, de aquello que callamos o de aquello que condenamos.
Para el cole estoy preparando el acto de Malvinas y pensaba: ¿ qué les vos a decir, miren la guerra de Malvinas fue el manotazo de ahogado del fin inminente de la dictadura más cruel y sangrienta que tuvimos, fue la locura de un borracho que un día se excedió con el whisky y declaró una guerra inútil, eso les voy a decir?
No, yo no soy juez, sólo respondo por mis actos. Cuando me junté a armarlo dije: Quiero enfocarlo desde la memoria, pero no de la memoria que recuerda vagamente hechos, fechas y lugares, no desde ahí, sino desde la memoria que se construye para hacerse presente desde el pasado.
Somos lo que construimos día a día, no se puede negar ni borrar el pasado.
Les dejo una propuesta, hoy agarremos de la mano al pasado, llevémoslo con nosotros para que el sea testigo de nuestro grito: ¡nunca más¡
Carezco de militancia política, mi fe pasa por creer en el compromiso para con mis pares y en la fuerza de querer hacer las cosas mejor cada día. Es ese el verdadero desafío.