domingo, 19 de agosto de 2007

El último cuaderno



Pasé días buscando las imágenes que después recorte meticulosamente para armar esta suerte de collage-portada de mi último cuaderno. De hecho cada vez que miro una revista y algo llama mi atención, recorto, guardo y después de elegir estratégicamente el lugar se lo pego al cuaderno, si sigo así para fin de año más que algo artístico esto corre serios riesgos de transformarse en un pastiche. No importa, el arte es así y mi estado de ánimo ni que hablar. Así que por ahora, tratemos de no ahondar mucho en mi espíritu vanguardista...
No, no es que sea el último cuaderno de mi vida y por eso la sensación de duelo previo. Es el último cuaderno de una parte de mi vida, la parte del último cuatrimestre de la carrera. No es sólo un cúmulo de hojas, es la prueba de que todo tarde o temprano se termina, de que no es verdad que me voy a convertir en una estudiante crónica, de que por más que cargue con más dudas que otra cosa, el mundo sigue andando y tiene más que papeles y libros para mostrarme. Me pregunto cuántos cuadernos más como este tendré en mi vida. Sé que estoy un tanto asqueada de atragantarme con la cantidad desmesurada que cada cátedra juzga justo que ingiramos sin preguntar, sin quejarnos y a veces encima teniendo que repetir como loritos, porque a fulanito le gusta así. No, no me confundo las arbitrariedades no se terminan y los próximos cuadernos lindaran con una rutina bastante parecida a la de éste último, pero eso por suerte es historia nueva deseosa de ser escrita o garabateada al margen de las hojas.
Esta semana empezó a terminarse una etapa, pero empezaran otras nuevas, otros colores, otras texturas, otros sabores y otras sensaciones. Y siempre, un cuaderno será mi testigo preferido, mi cómplice.


martes, 14 de agosto de 2007

Para los de la década del 90.

Hola chiquitos, he aqui un verdadero regalo, me lo pasó un amigo, porque si bien, él esta siempre a full, no descuida, dos de las tareas fundamentales, que hacen digna la rutina laboral: chatear en el msn y mirar videitos en you to be.
Un consejo: se recomienda verlo a la hora de la leche con chocolatada y galletitas sonrisas, o en su defecto, para los más acaudalados con la bolsita de Topolino, en casa me la compraban tan poco que ahora de grande a veces cuando meriendo fuera de casa tengo muchas ganas de pedirla, pero siempre me asusta la posible reacción adversa del mozo, no importa, ¡juro que un día de estos tomo coraje!
¡Que lo disfruten!
http://www.youtube.com/watch?v=hoWj1KmdBgU&mode=related&search=

domingo, 12 de agosto de 2007

Los pingos se ven en la cancha

Compré La nación, el diario con el suplemento y todos los chiches. Estaba sumamente ilusionada hace varios meses que rastreaba información del suplemento en diferentes blogs y por amigos. Primero iba a salir en junio, después en julio y finalmente fue en agosto. Tenía la secreta esperanza de que alguien le pudiera mover el piso al monstruo de lo multimedios, pero nada. Me preguto:¿era este el solplo de aire fresco, la impronta juvenil que tanto pregonaron imprimirle al diario? Feo, tosco por momentos y repetido. Y obviamente muy a mi pesar un intento de imitación bastante previsible. A modo de ejemplo: hay una nota sobre el libro de Roberto Esposito, en crítica de libros, una verguenza, ese mismo libro salió con una entrevista a su autor el 12.03.05 en Ñ de Clarín, el cual era noticia porque acababa de salir. Ayer en el suplemento ADN, una crítica que bien podría ser un refrite de la época. La verdad me apena no me queda otra que reconocer que el multimedio, por mucho que lo aborrezca, al menos tiene con que.
Aquí los links respectivos de las notas, no puedo dar cuenta de mucho más, porque me indigné y no seguí leyendo.
http://www.clarin.com/suplementos/cultura/2005/03/12/u-936812.htm
http://adncultura.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=932211&origen=acumulado&acumulado_id=6733
Perdón, pregunto: ¿Es éste el comienzo del proyecto mediático multidisciplinario?
Flojo muchachos.

jueves, 9 de agosto de 2007

Estrella de cine

Tenia 8 o 9 nueve años, estábamos de vacaciones en Córdoba con mi familia, y yo me la pasaba jugando con el hijo del señor de la casa de al lado, mi casual vecino por esos días. El hijo del señor era muy chico, y la verdad me aburría un poco, pero claro mis secretas intenciones eran para con alguien que estaba de visita, un amigo, no recuerdo ni siquiera el nombre. El tendría algo así como 10 o 11 años y yo pensaba que era muy grande, pero no me importaba, era hermoso, me acuerdo de los ojos negros, limpios y la mirada más profunda del mundo, es que se le notaba todo cuando miraba, o será que yo lo miraba demasiado, no se. La cuestión es que me las ingenié con la ayuda de mi mamá para invitarlo a tomar un helado. Él, yo y mi mamá. Mientras caminábamos no podía sacarle la mirada de encima y él, nada. Se sentía medio incomodo se ve, porque en un momento le quise dar la mano y me dijo: No, los hombres caminamos solos. Tras mi frustrado intento emprendimos la vuelta y llegamos hasta el porsch de entrada. Mi mamá entró y nos dejó a los dos afuera. Yo me senté sobre una especie de cerca que tenia la casa y me quede quietita sin decir nada, él tampoco dijo nada y como adivinando la despedida cerré los ojos, entonces me beso la frente con ternura. Abrí los ojos y mi mirada debe haber sido de tal decepción que me dijo al oído: no mires y cuando tuve los ojos bien cerrados, sin espiar ni un poquito me beso despacito los labios, me debo haber quedado un buen rato colgada, como flotando, porque para cuando los abrí de nuevo él había desaparecido. Esa noche no pude dormir, me venían una y otra vez las imágenes a la cabeza como si fuera una secuencia de película.
Cada vez que las cosas no son como en la películas, pienso en esa imagen, en ese momento, como si recordarlo me devolviera algo de esa nena que no se bañó por dos días, para evitar que se fuera del todo el sabor del beso, para lograr retenerlo a él, aunque más no sea con el recuerdo.

jueves, 2 de agosto de 2007

Día de miércoles


Si ya sé, es jueves, pero siempre quise escribir ese título, bastante trillado, pero creo que me gusta porque los miércoles para mí es día de cine. De eso les quería hablar. Arrastré a una amiga a ver Venus, la película que protagoniza el legendario Peter O'Toole. Poética por momentos la película logra enlazar de manera armónica el vínculo entre una joven casi adolescente y un octogenario, que esta entrado en años, pero que no pierde las mañas. La seducción es un arte y Maurice hace gala de ello. Alguna vez alguien, me dijo: "la edad es sólo una barrera psicológica", buen chamullo pensé. Solamente puedo creer eso cuando de repente me encuentro hablando con algún viejito de una película o algún libro y experimentamos las mismas impresiones. O cuando me indigno a la par de algún chico porque nadie le da bola, es que, ¿puede haber algo más terrible para un chico, que el resto de los mortales no le presten atención o no lo escuchen cuando habla? Supongo que la barrera psicológica no tiene que ver con la edad, sino con aquello que a uno lo mantiene vivo. Tener 20 años no significa ser joven y haber pasado la barrera de los 80 hace un rato, tampoco significa ser viejo. Mientras miraba la película, pensaba que tal vez hay cierto grado de morbosidad en este vínculo, porque ¿qué de atractivo le puede encontrar una joven en un viejito desgarbado?, que esta bien en otro tiempo fue glorioso, pero ahora solo le quedan de compañia las pastillas que toma por la mañana, una ex esposa achacada y un amigo con más mañas que otra cosa. No hay nada más seductor que un anciano ejerciendo la juventud, ni nada más enternecedor que una joven poniéndole límites.
Si llegaron a esta parte del texto, evidentemente tenemos algo en común, asi que háganme caso inviten o arrastren a alguien al cine con excusas varias, ustedes saben como hacerlo!

miércoles, 25 de julio de 2007

A modo de introducción o algo parecido.

Si ya se todo el mundo tiene un blog, la bendita frasecita que se repite una y otra vez: plantar un arbol, tener un hijo y/o en su defecto parir un blog.
Novedades: no soy original, tampoco elocuente ni divertida ni nada que se le parezca. Pero seamos honestos: todos publicamos para ser leídos. No prometo frases increíbles ni pensamientos iluminadores, con lo cual, chiquitos mios, acá solo encontraran las cosas que les quiera contar, compartir o comentar.
Sin más preludios, simplemente pasen y vean!
Marina